Hace unos días, hice una pregunta en mi página de Facebook, sobre el uso de danzas hebreas en la liturgia evangélica. Para validar el uso, alguien dijo que “en la iglesia primitiva se danzaba”. Eso me llevó a leer un poco, aquí les comparto una nota de lo que encontré al respecto.

No hay mejor lugar para comenzar a estudiar el culto cristiano primitivo que con este relato de Justino Mártir. Justino conocía el cristianismo en Asia y en Roma, quizás también en Palestina. Y en uno de sus escritos, su Apología, nos dejó esta descripción de un servicio de adoración típico del siglo II. Puede que Justino no lo cuente todo, pero donde otras fuentes del siglo II pueden verificarlo, esas fuentes concuerdan con su relato. Justino no era un líder de la asamblea, por lo que escribió su descripción como un laico activo.

En el día llamado domingo hay una reunión en el mismo lugar de todos los que viven en una determinada ciudad o distrito rural. Se leen las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas, siempre que el tiempo lo permita. Luego, cuando el lector cesa, el que preside amonesta e insta a la imitación de estas cosas buenas. Luego todos nos levantamos juntos y oramos.
Cuando dejamos de orar, se nos presenta pan, vino y agua. De la misma manera, el que preside hace oraciones y da agradecimiento, de acuerdo con su habilidad, y la gente canta su asentimiento, diciendo el “Amén”. A cada persona se le hace una distribución para la participación de los elementos por los cuales se ha dado gracias. Y a los que no están presentes son enviados por los diáconos.
Aquellos que tienen medios y están dispuestos, cada uno según su propia elección, da lo que quiere, y lo que se recauda se deposita con el que preside. Él provee para los huérfanos y las viudas, los necesitados por enfermedad o alguna otra causa, los que están en lazos, los extranjeros que están hospedados, en una palabra se convierte en el protector de todos los necesitados.
Todos hacemos nuestra asamblea en común el domingo, ya que es el primer día, en el que Dios cambió la oscuridad y la materia e hizo el mundo, y Jesucristo nuestro Salvador se levantó de entre los muertos el mismo día. Porque lo crucificaron el día anterior al día de Saturno, y al día siguiente (que es el día del Sol) se apareció a sus apóstoles y discípulos y les enseñó estas cosas, que hemos ofrecido para su consideración.
(Primera Apología, Justino) [1]

Como podemos ver, la liturgia de la iglesia primitiva básicamente constaba de:
• La Palabra de Dios (tanto leída como predicada)
• Oración corporativa (incluidos los salmos)
• Comunión del pan y el vino.
• Ofrenda para los necesitados.

Así que, el argumento de que deben haber grupos de danzas porque en la iglesia primitiva los habían queda totalmente refutado.

[1] Tomado de Christian History Magazine-Issue 37: Worship in the Early Church. 1993. Carol Stream, IL: Christianity Today.